
Triciclo Externo-Interno:
Terrorismo en Lima-Perú 1982-92.
Triciclo comercial adaptado, dibujos, grafismos y textos de formato y medidas diversos, pista de audio, vidrios rotos, cables de corriente, crin de caballo, cirios rojos, malla negra, megáfono, elementos metálicos, alambre de modelado de bonsái, grapas. Medidas aproximadas: 180 x 100 x 100 cm.
Esta obra, constituida por una estructura metálica comercial, grafismos de diverso formato y materiales simbólicos pretende condensar varias líneas reflexivas. La estructura metálica recrea al icónico triciclo, usado por todo tipo de comerciantes de escasos recursos y poco poder. Éste está saturado de grafismos y textos referentes al conflicto armado interno acaecido en el país, si bien delimita su referencia al lugar y tiempo que señala su título.
Este segmento temporal está delimitado por dos acontecimientos: uno interno y otro externo: el primero es el nacimiento del autor, el segundo, la captura de Abimael Guzmán el 12 de septiembre de 1992: treinta años antes del montaje de esta exposición. Los grafismos, además de su interés "representacional" tienen un interés exploratorio a nivel formal.
El autor considera la linealidad como vehículo idóneo a exteriorización de la interioridad, a la introspección - comunicación. Refieren a la experiencia urbana, a veces mediante el apropiacionismo de recursvos de sintaxis presentes en artefactos prehispánicos tales como los mantos Paracas. Cumplen en esta obra un rol importante los materiales. Empleados alegóricamente, e intentando establecer un diálogo que aspira al sincretismo unitario, se presentan vidrios rotos, elementos metálicos que se intersectan a los grafismos, un bulto suspendido desde el techo sobre el sillín del triciclo, nuevamente el crin, cables eléctricos, un par de cirios rojos, y un megáfono de los colores patrios que emite sonidos integrales a la obra. En los distritos de la ciudad, recortados y quemados se derrama otra línea reflexiva mediante la textualidad, de carácter interior y fetichista. Posibles reflejos de una psique mal constituida que busca poseer relevancia y despertar interés, un subconsciente probablemente marcado por la precariedad de la vida en una ciudad como Lima, donde personas como yo, de escasos recursos, pocas expectativas y nulo poder encarnan patologías mentales preñadas de un entorno marcado por la agresividad, egoísmo, informalidad, falta de tiempo, abuso, aprovechamiento, corrupción, injusticia, impunidad, disfuncionalidad y radical absurdo.
En tal sentido la obra busca interpelar a quien se cruce con ella no de forma intelectual, organizada y razonable sino con la misma informalidad y violencia con que lo hacemos entre nosotros en las calles cada día. Pero sé que esta es sólo mi lectura, a veces la obra puede decir otras cosas a lo que su autor cree entender o pretende decir.